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sábado, 14 de enero de 2012

Eternamente


Hermosura presente en el silencio
Inimaginable complejidad en lo sencillo
Esperanza siempre presente en el corazón

Alegría que inunda los sentidos
Sabiduría solo entendible por los humildes
Amor eterno de los hombres

Dichosa eternamente la noche
En que llego la salvación
Pues solo ella fue testigo
De su infinito amor

Eternamente yo te alabe
No por la inmerecida salvación
Sino por ese inmenso amor de Padre
Que tu Hijo nos mostró

Haciéndose carne
Por nosotros padeció
Pero en la Gloria y con el Espíritu
A tu lado se sentó

Tu eres mi Señor
Y hoy te haces al frente de mi vida
Y preguntas, ¿Me amas?

Pedro no lo dudo
Pero el bullicio del mundo
Nos hace dudar hoy

Pregúntame tres veces como a Pedro
No, pregúntame siete veces
Y envíame al Paráclito
Pues con Él eternamente podre decirte
Tú sabes que te quiero.

Engañando un Corazón


Al caer la noche de mi soledad
tus recuerdos te traen ante mí
y trato inútilmente de borrarte de mi mente
ahogando mis memorias en alcohol.

Pero a quien quiero engañar?
despierto en mi apartamento
queriendo ocultar lo que siento
y ante el mundo no parezco necesitarte más.

Pero a quien quiero engañar?
te necesito tanto a ti
como el corazón a sus latidos,
sin ti mi existencia se acaba.

Busque refugió en otro amor
pero resulto ser una justificación
una simple disculpa para mi corazón
que sigue esperando tu regreso.