Hoy, sentado ante la oscuridad de la noche
y mirando fijamente la flama de la vela,
quizás mi única acompañante en esta fría noche,
sin contar las cuantas mariposas que llegan y perecen ante ella.
Sentado, analizando lo poco de lógica que queda en mi cabeza
y de repente, esos fragmentos de lógica
pasan a ser recuerdos borrosos de lo que fuese tu rostro
y me pregunto... ¿Por qué?
¿Por qué te deje escapar? ¿Por qué estando tan cerca te sentía tan lejos?
hoy, cuando realmente estas lejos
me doy cuenta de lo tonto que fui
y solo queda responderme preguntas tontas.
Y aquí estoy hoy
acompañado por la soledad,
una vela
y tu recuerdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario